
Esta prueba se solicita en aquellos pacientes que empiezan un tratamiento con fenitoína y a los que se les cambia la medicación (tanto la antiepiléptica como la usada en otras patologías)
Se determina la cantidad de fenitoína en sangre, que es un fármaco que se usa para el tratamiento de ciertas enfermedades que cursan con convulsiones (como la epilepsia). En estas enfermedades se afecta la capacidad cerebral para transmitir los impulsos eléctricos y para regular la actividad nerviosa.
Durante una convulsión, el paciente puede sufrir cambios en el estado de conciencia, alteraciones en la vista, olfato y gusto y convulsiones musculares localizadas o de varios grupos musculares del cuerpo.
La fenitoína es un fármaco que ayuda a prevenir la recurrencia de ciertos tipos de convulsiones. En Estados Unidos se usa desde 1938. Todavía se prescribe pero cada vez más está siendo sustituida por otros fármacos.
Sus niveles deben mantenerse dentro de un margen terapéutico estrecho ya que si la dosis es demasiado baja seguirán apareciendo las crisis y si es demasiado alta aparecerán síntomas relacionados con la toxicidad de la fenitoína, como pérdida del equilibrio y caídas, nistagmus (movimientos oculares rápidos en sentido horizontal), confusión, trastornos del habla, temblores e hipotensión arterial.
Esta prueba se utiliza para medir la concentración de fenitoína en sangre y saber si está dentro del margen terapéutico. Se suele solicitar cada pocos días al inicio del tratamiento para ajustar la dosis que permita alcanzar la concentración deseada en sangre y de forma periódica durante el periodo de mantenimiento para comprobar que esta concentración sigue dentro del margen terapéutico.
También se realiza esta prueba en pacientes que no parecen responder a la fenitoína (siguen teniendo crisis convulsivas) para saber si la dosis es demasiado baja, no es efectiva y/o para conocer si el paciente no está cumpliendo el tratamiento (no toma la fenitoína de forma regular). Por otro lado, también se analiza en pacientes en los que se sospecha una posible toxicidad o que presentan efectos colaterales molestos.
La fenitoína que se analiza es la total, que es la suma de la que circula unida a proteínas y la "libre", que es la farmacológicamente activa. En condiciones normales el porcentaje de una y otra forma se mantiene estable, por lo que medir la fenitoína total es apropiado para monitorizar el tratamiento.
No obstante, en ciertas patologías, el porcentaje de fenitoína "libre" o activa puede aumentar y el paciente puede presentar signos de toxicidad a pesar de que la fenitoína total esté dentro del margen terapéutico. En estos casos se puede pedir la determinación de la fenitoína libre.
La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.
* Con información de www.labtestsonline.es